La noticia sobre el fallecimiento del 'protector divino' de sus cosechas fue recibida con inmenso dolor emocional. Ahora, la comunidad debe elegir a un sucesor espiritual, con el príncipe Carlos como candidato favorito.
Aldeanos de la isla de Tanna en Vanuatu, una pequeña nación en el sur del Pacífico, celebraron este lunes una ceremonia de duelo por el reciente fallecimiento del príncipe Felipe de Edimburgo, a quien veneran como el hijo de un dios local y lo consideran un protector de sus cosechas.
Los lugareños rindieron homenaje al difunto sosteniendo numerosos retratos suyos y bebiendo kava kava, una bebida tradicional y levemente tóxica de origen polinesio, basada en extracto de una raíz homónima con efectos sedantes y estimulantes.
"Dejamos que la kava despeje el camino para que su espíritu vuelva a vivir con nosotros. El mismo espíritu crecerá dentro de uno de sus familiares y un día volveremos a conectar a la gente de Tanna e Inglaterra", aseguró el jefe Jack Malia ante los miembros de su tribu, según cita Reuters.
"Él está muerto pero tiene una gran familia, la cual vivirá con su legado. Vean todas las fotos suyas que tenemos aquí. Él es un buen hombre", añadió.
El desembarco de una leyenda viva

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